Terapia Regresiva y Vidas Pasadas
“Como es adentro es afuera”, Permite liberar lo no resuelto y el dolor del trauma.Recuperar fragmentos del alma, integridad y poder personal.
La terapia de Vidas Pasadas busca como objetivo terapéutico sanar los miedos, liberar las emociones contenidas y las situaciones relacionales conflictivas de la vida presente, reviviendo traumas no resueltos de las vidas anteriores.
Eso conlleva trabajar terapéuticamente la experiencia de la muerte en vidas pasadas, el espacio entre vidas, la gestación, el nacimiento y la infancia. Como también cualquier experiencia traumática vivida en la vida presente.
La terapia regresiva nos lleva a esos momentos donde el alma quedo atrapada y se fragmento, perdiendo su integridad. Nos permite revivir, des atrapar las emociones dolorosas, recuperar la integridad y ver el sentido de lo vivido. Lo no resuelto e inconsciente se repite una y otras vez, haciéndonos sentir atrapados y desesperanzados, pero al ocurrir el milagro de la “comprensión y de la liberación de lo no resuelto”, se produce el cambio. Se realiza una significativa recuperación de energía, terminando con la necesidad de recurrencia, siendo liberados de dichos patrones. Nuestro estado se modifica al punto que elevamos la frecuencia de vibración.
Al ingresar en el espacio entre vidas, cada uno de nosotros puede recordar el propósito definido por el alma, para estar encarnado en el cuerpo físico actual. Y es este propósito el que nos lleva a vivir determinadas experiencias en la vida, comprenderlo nos ayuda a entender las razones del propósito actual. Nuestra alma sabe lo que viene a hacer en esta vida, y todos llevamos lo sepamos o no, la intención de nuestra alma. El alma es nuestra esencia y energía. Es lo que somos, hemos sido y seremos. Tiene la capacidad de aprender y creer, madurar, florecer y abrirse a la perfección. Es el alma quien elige la experiencia terrenal en determinada encarnación para crecer y evolucionar. Que lo ignoremos, que no cumplamos con el plan original, no significa que no exista. El propósito forma parte del proceso de aprendizaje, de evolución y de crecimiento del alma, y constituye la esencia y el sentido de nuestra vida en el cuerpo físico. Estar consciente y conocerlo es un inimaginable aporte en el proceso evolutivo, dado que al ponernos en sintonía con el alma, la vida se va desarrollando en sincronía con el todo, surge la comprensión que otorga paz y esperanza en nuestro transitar, aquieta el conocer el sentido de nuestra existencia. En especial al darnos cuenta de que todo esta sostenido por una maravillosa inteligencia amorosa que nos conduce mas allá del tiempo.