Terapia Sistémica de Constelaciones Familiares
Es una terapia sistémica fenomenológica creada por Bert Hellinger, psicoterapeuta alemán, que ha enriquecido el panorama terapéutico a partir de las comprensiones de los Órdenes del Amor y los Movimientos del Alma y del Espíritu.
Las Ordenes del amor, determinan quien viene primero, quien pertenece a ello, y describe un flujo natural de amor desde los abuelos a los padres y por último a los hijos.
Dado que estos antiguos órdenes dictan quién pertenece a la familia y cómo las alteraciones tienen lugar cuando se excluye a individuos o a grupos. Los padres dan la vida y los hijos la reciben. Es por eso que cuando un hijo se pone por encima de su progenitor, se dan cambios significativos en cuanto al flujo natural del los órdenes del amor. El coste para el hijo es que se altera su modelo de vida.
El trabajo de Constelaciones mira esta red de vínculos en la que todas las personas estamos involucradas, y clarifica la dirección del amor de manera que se oriente al desarrollo y al crecimiento, reduciendo así la posibilidad de manifestación de ciertos síntomas, limitaciones y/o desdichas. En el trabajo de Constelaciones Familiares las dinámicas e implicaciones familiares o sistémicas que generan malestar salen a la luz y, al restablecer los Órdenes del Amor, aparecen soluciones que hacen fluir el amor para el bienestar y alivio de todos los miembros de una familia.
En el trabajo de Constelaciones se logra, en un tiempo breve, comprensiones muy claras acerca de las dinámicas e implicaciones familiares que mantienen los problemas y, a menudo, se desarrollan importantes movimientos de solución.
La constelación familiar se puede desarrollar en forma individual, dentro de una sesión terapéutica o e forma grupal.
En forma grupal se realiza en un taller de Constelaciones Familiares, trabajan todos los que participan en él. Esta participación puede ser de tres maneras diferentes:
Como Cliente: exponiendo un asunto que se quiera trabajar.
Como Representante: poniéndose al servicio del cliente, representando a algún miembro de su familia o elementos implicados en el caso.
Como Participante: observando y ayudando a contener aquello que va ocurriendo durante el transcurso de la constelación.
En cada caso, se pueden tener comprensiones profundas a nivel propio a partir del trabajo de otras personas, a través de los procesos de proyección e identificación que se despliegan.
En el transcurso del taller se irán produciendo movimientos internos. A veces las personas que trabajan sólo como participantes, pueden tener una percepción más amplia de los procesos que se desarrollan, y recoger muchas comprensiones, hasta llegar a emocionarse. Éste es un indicador crucial de que algo se ha movido en su interior durante el transcurso del Taller, con el trabajo de otra persona.
En los Talleres de Constelaciones se vive una experiencia enriquecedora, y en muchos casos sanadora. Muchas personas adquieren comprensiones esenciales sobre su sistema familiar haciendo de representantes, o incluso de asistentes, sin haber constelado un asunto personal. Estas comprensiones provocan movimientos internos importantes, o cambios substanciales para la persona y la gestión posterior de su vida.
Los temas a trabajar son de índole familiar, laboral, individual, salud (síntomas), estados internos emocionales; miedos, ansiedades, depresiones, conflictos relacionales. Desde la perspectiva sistémica todo es energía vibrando, se interrelaciona, y se afecta mutuamente. Ante lo cual se puede representar sistemas familiares, aspectos internos de las personas, tanto físicos emocionales, espirituales y materiales.